Entrevista a Marta Harnecker
"Chávez es contradictorio, pero fundamental para América Latina"

Folha de São Paulo


Se define como ‘educadora popular’ marxista-leninista. Chilena, fue discípula del filósofo Louis Althusser, líder estudiantil católica e integrante del gobierno socialista de Salvador Allende. Se casó con uno de los comandantes de la revolución cubana (Manuel Piñeiro, ‘Barba Roja’) y en los años 2000 fungió como consejera de Hugo Chávez.
Marta Harnecker cuenta que escribió más de 80 libros. El más conocido “Conceptos Elementales del Materialismo Histórico”, de los años 60, vendió más de un millón de ejemplares y está en su 67 edición. A los 75 años, viaja por América Latina y se dice optimista: los Estados Unidos ya no hacen lo que quieren en la región y creció el concepto de soberanía.
Ahora que vive en Vancouver (Canadá), considera a Chávez como un “líder revolucionario fundamental”, pero una “persona contradictoria”: “Él es un militar que cree en la participación popular. Lo importante es ver el fruto de eso”. Venezuela es el país menos desigual del continente.
¿Cuál es su evaluación de la situación política en América Latina?
Tengo mucho optimismo. Cuando Chávez ganó estaba solo, pero hoy el panorama cambió mucho. Considero que las situaciones más avanzadas están en Venezuela, Bolivia y Ecuador. Mi último libro fue sobre Ecuador y se llama "La Izquierda en Busca de la Vida en Plenitud". El concepto de esos gobiernos es el de una sociedad alternativa al capitalismo, donde la persona humana tenga un pleno desarrollo.
No dimos importancia a eso en el pasado. Hoy en día es fundamental: una sociedad construida por las personas, de abajo hacia arriba. No se trata de hacer que el pueblo sea un mendigo que recibe regalos del Estado, no es eso que queremos ni lo que se está haciendo. El partero de este proceso fue el neoliberalismo, que provocó contradicciones y los pueblos comenzaron a resistir y a entender que tiene que participar en política y crear instrumentos políticos. Fue el caso de Ecuador, Bolivia y Venezuela, donde hubo presiones populares en los años 80 que están al origen del triunfo de Chávez.
Hay una crisis estructural del Estado. Las personas ya no confían en la política ni en los políticos y quieren cosas nuevas. Están cansadas de promesas sin cumplir. Surgen esos gobiernos y, contrario a los pronósticos de algunos, incluso de intelectuales brasileños, el proceso emergió. Hubo quienes encontraron que se había logrado un tope y que iba disminuir, pero no fue así.
Pero tenemos al imperio presente. Son los casos de Manuel Zelaya y de Fernando Lugo, quienes tenían procesos más débiles internamente, con organizaciones populares más frágiles. No hay que copiar en América Latina. Algunos se entusiasman con el proceso venezolano y creen que se puede hacer lo mismo en todos los países. El proceso en el continente es completamente diferenciado, lo que los une es el proceso social. En Bolivia y en Ecuador, por ejemplo, los indígenas son grupos importantes, en Venezuela no.
¿No están los logros de Chávez muy vinculados al petróleo?
Cuando Chávez llegó al poder el petróleo ya estaba nacionalizado, pero no estaba en manos del gobierno, era administrado por los grupos ahora en la oposición. Como consecuencia del golpe de 2002, el gobierno recupera su administración. Los excedentes del petróleo pasan a servir a las misiones sociales internas y a apoyar otros procesos en América Latina. Hay dependencia, pero también claridad de que esta debe ser superada.
El gobierno está invirtiendo en proyectos de industrialización, pues el neoliberalismo desindustrializó nuestros países. La estrategia es depender cada vez menos del petróleo.
El gobierno de Evo Morales enfrenta oposición en Bolivia. ¿Cómo explicar eso?
Son las contradicciones que viven estos procesos, muy diferentes de los procesos revolucionarios de los años 20, de la Revolución rusa.
En estos casos, solo se consigue llegar al gobierno, en muchos de ellos con una correlación de fuerzas en el parlamento, los gobiernos locales, los medios de comunicación y en el poder económico, que permanecen en manos de quienes antes dominaban.
Álvaro García Linera [vice-presidente de Bolivia] refleja las contradicciones que vive el país. Entre un gobierno que tiene que ser ejecutivo, tomar decisiones, resolver problemas de todo el país, y los movimientos sociales que tienen un ritmo de discusión democrática, etc. En el proceso boliviano, el pueblo es diverso y tiene contradicciones, se une en torno a banderas como, por ejemplo, la del Estado Plurinacional, pero las contradicciones se agudizan y el gobierno tiene que entender eso y mirar democráticamente las partes. Es muy complicado. El pueblo quiere que el Estado resuelva el problema, es una especie de paternalismo. Cuando llegan estos gobiernos, quieren soluciones inmediatas, no saben de política ni de correlaciones de fuerzas. Además de eso, prima la visión localista, sin perspectiva de conjunto.
Es necesario un proceso de educación popular, para que la comunidad entienda que para el país y otras comunidades es negativo no hacer un camino. García Linera reconoce que existen y habrán contradicciones y que es preciso que el gobernante sepa lidiar con ellas.
¿Cuál es su análisis de la situación en Brasil, Argentina y Uruguay?
Son diferentes, son gobiernos mucho más moderados, pero que están tomando medidas de soberanía, porque lo primero que necesitamos es conseguir la soberanía ante los Estados Unidos. Hemos hecho reuniones dejando fuera a los Estados Unidos, no viene el Departamento de Estado a decir lo que tenemos que hacer. En la mayoría de los gobiernos de la región, la soberanía es un valor. Es un éxito que se haya constituido la UNASUR y que Chile, México y Colombia participen en ella.
¿Disminuyó el poder de los Estados Unidos en la región?
Los Estados Unidos ya no pueden hacer los que quieren. Pero, claro que su poder es inmenso. Hay una contraofensiva de los Estados Unidos, que se refleja en situaciones como la de Zelaya y en la tentativa contra Correa. Hubo un golpe contra Lugo. Están intentando volver a hacer un golpe en Bolivia, con sectores de oposición aprovechando de las contradicciones al interior del pueblo. En Santa Cruz y en otros lugares, están intentando hacer alianzas con los sectores descontentos del pueblo. La intención del separatismo fue vencida gracias a la organización popular, ahora no hay un peligro inminente, pero esas fuerzas se están reconstituyendo.
No tenemos un camino fácil. Son procesos que no se definen de un día a otro, la mejor defensa es tener un pueblo organizado. Chávez lo entendió muy bien, él siempre insiste en que no podemos resolver el problema de la pobreza si no damos poder al pueblo. Chávez es un tipo que siente lo popular, es muy humano. Hice un libro con él, que se llama “Un hombre, un Pueblo”. No digo que el hombre Chávez no tenga defectos y que no hayan contradicciones entre su discurso y lo que hace, vivimos procesos humanos, no de dioses puros.
En su perspectiva ¿podría haber un modelo común entre países latinoamericanos?
Soy chilena, en Chile se consolidó la contrarrevolución burguesa , con Pinochet y los que siguieron. La Concertación dio continuidad a las políticas neoliberales con algunas políticas sociales. Hubo un neoliberalismo exitoso, por el aumento del PIB, la construcción de carreteras, pero Chile, que era uno de los países más igualitarios de América Latina, es hoy uno de los que tienen mayores diferencias entre pobres y ricos. En Chile no existían muros en las casas de la gran burguesía. No se puede medir el resultado del neoliberalismo solo por el lado económico. Conocí una pareja de arquitectos chilenos que trabajan 14 horas por día, viven para trabajar, no trabajan para vivir.
Personas de la pequeña burguesía consiguen alguna cosa, pero hay mucha competencia, están siempre corriendo, nunca tienen tranquilidad en el trabajo. En Brasil también se consolidó la contrarrevolución burguesa.

¿Cómo   es   eso?   ¿El   gobierno   del   PT   significa   la   contrarrevolución   burguesa?
Los sectores dominantes se consolidaron, el agro negocio . El PT está buscando hacer otra cosa. No se puede comparar con Venezuela o Bolivia, por motivo de la correlación de fuerzas de la victoria de Lula. En un país que es la sexta economía del mundo, el capital financiero y las transnacionales tienen un poder enorme. Entonces, el capitalismo se consolida, pero hay atención en los sectores populares, se sacan personas de la pobreza.
En Brasil, al gobierno le falta facilitar más el proceso de la organización popular. Tenemos una izquierda que estuvo en la oposición, el gobierno tiene que ejecutar, resolver y no puede esperar la discusión del partido, se va dando un distanciamiento entre partido y gobierno. En un Estado como el brasileño es necesario mucha firmeza para no transformarse en otra cosa. Un trabajador que llega a ser senador o diputado, cambia su vida. Como enseña el marxismo, las condiciones materiales influyen. Creo que probablemente haya la deformación de muchos dirigentes, que dejan de representar las clases populares.
Hay muchas críticas de la izquierda a Lula y Dilma, que se hacen sin entender la correlación de fuerzas existentes. No quiero decir que no puedan hacer más de lo que han hecho.
¿Entonces no hay un modelo común para América Latina?
No, en América Latina cada situación es distinta. Es necesario estudiar cada lugar, sus orígenes históricos, las correlaciones de fuerza.
Soy estudiosa de Lenin. Es preciso hacer el análisis concreto de las fuerzas, escoger la estrategia y la táctica. Hay un horizonte que es el Socialismo del Siglo XXI, la sociedad del Buen Vivir. No queremos un socialismo como el soviético, estatista, totalitario, de partido único, ateo, que usó a los movimientos sociales como correa de transmisión. Es necesario leer los clásicos, Marx y Engels. La meta es una sociedad solidaria, donde no hayan explotadores y explotados, donde cada quien encuentre que hacer, que respete las diferencias. Es una meta utópica. Mediría a los gobiernos con preguntas: 1) Tienen esos gobiernos conquistas con relación a la soberanía nacional?; 2) Consolidan, aumentan, la organización del pueblo?; 3) Hacen un desarrollo que respete la naturaleza?
¿Cúal es su análisis de la crisis económica mundial?
Es una crisis estructural importante. No es terminal porque el capitalismo se recompone. Las condiciones objetivas están más adelantadas que las condiciones subjetivas. Valorizo movimientos como el de los indignados. La rebeldía es un paso inicial, pero es necesario hacer que eso se transforme en una fuerza. “ Reconstruyendo la izquierda ” es un libro mío en el que digo que es preciso un instrumento de articulación, que no son los partidos tradicionales. El neoliberalismo fragmenta a la población.
¿Por qué?
La política no es el arte de lo posible. Eso es diplomacia. Escribí un libro sobre eso. El político revolucionario necesita entender que para lograr su objetivo tiene que crear una correlación de fuerzas. Construir fuerzas sociales para tener fuerza política, para lograr su objetivo. Se construye fuerza social con el protagonismo popular. El Estado no puede crear lo que no existe, pero puede crear las condiciones para que las fuerzas se fortalezcan.
¿Serían los partidos políticos ese instrumento? ¿No hay diferencias?
Los partidos políticos no comprenden la política como el arte de construir fuerzas sociales. Pero entienden la política como forma de ganar puestos de gobierno, tener más diputados, más fuerza. No es la idea. Muchas veces la política es muy desprestigiada. La derecha se apropió del lenguaje de la izquierda. La izquierda hace, muchas veces, una práctica política igual a la de la derecha: clientelismo, personalismo, carrerismo político, a veces hasta corrupción. El pueblo oye discursos iguales, vé prácticas iguales, se decepciona.
¿Por ejemplo…?
Sin ejemplos. El diagnóstico lo hace cada quien, pero está claro, es necesario ser muy coherente entre lo que se dice y lo que se hace. Es preciso que se trabaje para construir fuerza social y no dedicarse a peleas institucionales. El socialismo requiere una gran mayoría, una hegemonía, convencer del proyecto al máximo de gente, siendo muy pluralista y respetando las diferencias.
Tengo un libro que hace un análisis de los errores que cometió la izquierda. Cuando una persona conoce el valor de la solidaridad, comienza a entender que es más importante ser que tener. Esa es la lucha contra el consumismo. Hay una democracia desmovilizadora. Las personas están endeudadas, los trabajadores están desmovilizados, porque pueden perder el trabajo y no están tan protegidos como antes. Cuando los partidos de izquierda consiguen ganar algún espacio, muchas veces los dirigentes dejan de ser dirigentes revolucionarios. El peligro es muy grande. Un militante político que se mete al aparato burgués tiene que tener algún tipo de estructura, un grupo de personas para consultas y control, que pregunte al dirigente por qué está comprando un carro que no necesita. La cooptación es fácil, por la ideología y por la cultura, de un sujeto solitario.
Usted estuvo casada con un dirigente de la revolución cubana y vivió muchos años en la isla, ¿cómo ve la situación de ese país?
Cuba fue mi segunda patria, tengo una hija cubana que vive allá. Cuba mostró a América Latina la dignidad, la capacidad de defender la soberanía, de resistencia a todos los males. La economía es muy complicada.
¿Cómo evalúa los cambios económicos en curso?
Era necesario hacer cambios. Las personas necesitaban espacio para desarrollar su capacidad productiva, es cierto. Creo que la participación de los trabajadores en cooperativas sería un camino que debería ser explorado.
Usted   fue   discípula   de   Louis   Althusser   (1918-1990),   ¿cómo   fue   esa   experiencia?
Estudié psicología en la Universidad Católica de Chile. Como dirigente de la Acción Católica Universitaria, visité Cuba y quedé fascinada. Era católica y comencé a discutir con cristianos marxistas. Fui a Francia y conocí a Althusser, que también había sido católico. Leí sus obras y establecí una relación de discípula. Vivía a pocos metros de la casa de él y lo veía tres veces al día, él me decía qué leer. No seguí con psicología. Eso fue entre 1963 y 1968. Trabajé también con Paul Ricoeur (1913-2005). Volví a Chile pensando en enseñar francés.
Deliberadamente no tenía título. Había escrito un libro “Conceptos Elementales del Materialismo Histórico”, con las notas que había tomado en un curso para haitianos y mexicanos, el último año que estuve en París. Ese libro se vendió en más de un millón de ejemplares, está ahora en su 67 edición y fue traducido a varios idiomas. Por ese libro, llegué a ser profesora de la Universidad de Chile, con Theotonio dos Santos y Ruy Mauro Marini. Luego fui directora de la revista política de la Unidad Popular “Chile Hoy”. Transformaba artículos de intelectuales, volviéndolos accesibles a la población. Fue entonces que me apasioné por el periodismo. Hacía cartillas de formación y cursos para obreros y campesinos. Sólo ahí hice doce cuadernos de educación popular.
Tengo más de 80 libros publicados. Algunos son libros testimoniales, con experiencias de varios países - El Salvador, Ecuador, Bolivia, Paraguay, Venezuela. Tengo un libro sobre el PT, que está pendiente. En Chile hacía parte del Partido Socialista y quedé fascinada por la educación popular. Para mi, la mayor satisfacción es crear un texto que todos entiendan. Que no sea académico. Nos soy doctora, soy educadora popular: es mi autodefinición. Después del golpe en Chile, fui a Cuba, fue entonces que consolidé mi relación con el comandante Manuel Piñeiro, o ‘Barba Roja’(1933-1998). Me quedé en Cuba hasta 2003. Fui a entrevistar a Hugo Chávez en Venezuela. Recogí las críticas de izquierda, las dudas sobre el gobierno. A él le gustó mucho que le transmitiera las críticas y me invitó a trabajar en el palacio. No quise un salario, solo me pagaban el departamento y la comida.
¿Qué críticas eran?
Que tal Ministerio no estaba haciendo tal cosa, que tenía un discurso demasiado autoritario. Viví seis años en Venezuela.
¿Le parece ahora que Chávez es una persona autoritaria?
Chávez es un militar que cree en la participación popular y quiere promoverla. Como persona es contradictorio y hay que respetar esa contradicción. Queríamos que no fuera tan autoritario, pero entendemos. Yo misma tengo un carácter bastante complicado, muchas veces quise cambiar, pero no es tan fácil. Lo importante es ver el fruto de esa cosa. Si comparamos la Venezuela del primer año con la de ahora, tenemos gente con personalidad, que critica, que creció como ser humano. Es eso que buscamos. Yo lo saturaba con críticas.
¿Todavía vive en Venezuela?
Vivo en Vancouver, en Canadá, con mi compañero Michael Lebowitz.
¿Cómo evalúa la sucesión de Chávez?
No hay nadie a la altura de Chávez. Lo ideal sería una dirección colectiva. Dada la fragmentación que el neoliberalismo produjo en los sectores populares latinoamericanos, los trabajadores de hoy no tienen nada que ver con los del tiempo de Marx: hay subcontratación, precarización. Se necesitan personas con gran carisma y una personalidad muy fuerte para aglutinar todos esos sectores.
Hay el líder populista que usa al pueblo para sus objetivos políticos y el líder revolucionario que, usando su capacidad, promueve el crecimiento de la población. Un líder revolucionario con carisma se comunica con el pueblo igual que un populista. La diferencia es que el populista da cosas, como Perón, pero no ayuda para que el pueblo se independice. No es puente de un crecimiento
Recuerdo uno de los primeros viajes que hice con Chávez, para la inauguración de una escuela. Las personas pedían cosas, pasaban papeles, uno de ellos pidió un camino, Chávez sugirió que se organizara con otros en una cooperativa para obtener el camino. Esa es la idea. Para mí eso no es populismo, es un dirigente revolucionario. Para mí el proceso venezolano y Chávez son fundamentales para el proceso latinoamericano.

Traducción al castellano: FEDAEPS

Cátedra Socialista Antonio Gramsci Ciclo otoño-invierno 2011

Cátedra Socialista Antonio Gramsci

Ciclo otoño-invierno 2011

Guerra de Posiciones y Estado Ampliado. Nueva perspectiva estratégica para la izquierda mexicana.

  • · Facultad de Filosofía y Letras, UNAM. Jueves, 14 hrs. Salón 114

Octubre 6. El Estado Ampliado. Fundamento teórico para una estrategia socialista eficaz. Ponente: Miguel Sánchez Lora.

Octubre 13. Las múltiples determinaciones y relaciones del Estado Ampliado. Dominio social del capital y construcción de la hegemonía. Ponente: Lucio Oliver.

Octubre 27. Unidad social y política del poder. Formas presidencialistas y autoritarias en Brasil y México. Ponente: Lucio Oliver.

Noviembre 3. La determinación ideológico-cultural del Estado Ampliado. Gobernantes y gobernados. Ponente: Lucio Oliver.

Noviembre 10. Las relaciones de fuerza concretas del Estado. Ponente: Lucio Oliver.

  • · FES-Acatlán, UNAM. Martes, 13:00 hrs. Salón A 615

Octubre 11. El La concepción del Estado de Trotsky y Gramsci para elaborar sus estrategias revolucionarias. Ponente: Miguel Sánchez Lora.

Octubre 18. El Estado Ampliado. Fundamento teórico para una estrategia socialista eficaz. Ponente: Miguel Sánchez Lora.

Octubre 25. El Estado Ampliado en Brasil y México: un estudio del poder autoritario concentrado. La construcción de hegemonía. Ponente: Lucio Oliver.

  • · Colegios de Ciencias y Humanidades, UNAM

El marxismo, una herramienta creativa para entender y transformar nuestra terrible realidad.

CCH-Oriente. Septiembre, martes 20, audiovisual 3.

CCH-Azcapotzalco. Octubre, lunes 3, sala Juan Rulfo.

CCH-Sur. Octubre, lunes 10, Jardín del arte.

CCH-Naucalpan. Septiembre, lunes 26, teleaula 1, salón 77.

CCH-Vallejo. Octubre, lunes 17, sala Zapata

Colegio de Ciencias y Humanidades

Manuel Pérez Rocha

http://www.jornada.unam.mx/2011/04/21/index.php?section=politica&article=013a1pol

Hace unos días la UNAM festejó el 40 aniversario del Colegio de Ciencias y Humanidades. En 1971 el rector Pablo González Casanova presentó al Consejo Universitario la propuesta de reforma universitaria más importante elaborada hasta hoy en nuestro país. Este consejo la aprobó y de inmediato se puso en marcha. En unos cuantos meses, como primera parte del proyecto –sin hipérbole llamado la Nueva Universidad–, inició un nuevo modelo de bachillerato. También en plazo breve el modelo fue adoptado por más de una centena de instituciones educativas del país y en la propia UNAM acogió a decenas de miles de jóvenes estudiantes. Poco más adelante se elaboraron en la misma casa de estudios proyectos de licenciatura, posgrado e investigación, tal como preveía la Nueva Universidad.

Unos meses después, un movimiento laboral y político, en el que se conjuntaron la Secretaría de Gobernación, la SEP y otras fuerzas internas y externas, puso término a la administración de González Casanova. La SEP elaboró, con un modelo anacrónico y la colaboración sumisa de la ANUIES, el proyecto del Colegio de Bachilleres y se impuso en todo el país remplazando al modelo de bachillerato del CCH de la UNAM. Incluso se pretendía que el mismo bachillerato de la UNAM fuera absorbido por el Colegio de Bachilleres.

La administración de la UNAM que sucedió a la de González Casanova se sumó con entusiasmo a los nuevos proyectos de la SEP y al desmantelamiento del proyecto original de la Nueva Universidad. El Colegio de Ciencias y Humanidades, como indica su nombre, se proponía ligar las ciencias y las humanidades. Necesidad que con lucidez vieron entonces González Casanova y sus colaboradores, y que hoy resulta urgente si atendemos las exigencias de la epistemología en ambos campos y nos percatamos de la barbarie a que conduce el especialismo que los separa.

El proyecto del Colegio de Ciencias y Humanidades fue minado desde dentro de la UNAM. La misma rectoría publicaba un periódico mural que lo denigraba, y los operadores políticos (la entonces Secretaría de la Rectoría) acudieron a las peores prácticas para generarle problemas. En la prensa publicaban comentarios y artículos que descalificaban al CCH y buscaron hacer del término ceceachero algo negativo y ofensivo. Con el tiempo la propia UNAM acabó degradando el ambicioso proyecto de transformación de toda la institución y ahora es, orgánicamente, algo totalmente distinto y contrahecho: la Escuela Nacional Colegio de Ciencias Humanidades, que comprende exclusivamente una forma alterada del proyecto original de bachillerato.

En el nivel superior, el Colegio de Ciencias y Humanidades, que impulsaba un movimiento hacia el trabajo más propiamente académico y la interdisciplina, fue remplazado por las Escuelas Nacionales de Estudios Profesionales, en las que se ofrecen centralmente especialidades con la orientación profesionalizante que domina a nuestra educación superior y que históricamente ha limitado el desarrollo de las ciencias y las humanidades.

El proyecto de González Casanova generó un movimiento educativo y social caracterizado por un gran entusiasmo y generosidad, mismos que habían animado a su autor y eran venturosa secuencia de la conmoción juvenil de 1968. Sin remilgos, cientos de jóvenes profesores se dedicaron en cuerpo y alma a atender a un torrente de estudiantes igualmente entusiastas. Pero tanto fuera de la UNAM como en los sectores conservadores de la misma institución ese entusiasmo fue visto como un peligro y como contrario a la disciplina y orden que exige el trabajo académico. Y reaccionaron, exigiendo orden y disciplina y defendiendo sus cotos de trabajo especializado, logrando la terminación del proyecto.

Por fortuna, a partir de agosto de 1973 la dirección del Colegio de Ciencias y Humanidades quedó a cargo de Henrique González Casanova, presidente entonces de la Comisión de Nuevos Métodos de Enseñanza de la propia UNAM y quien además había sido un actor importante en la concepción del proyecto.

Don Henrique, como le decíamos con afecto, logró importantes avances en la institucionalización del bachillerato del CCH, en la solución de delicados problemas políticos y administrativos y la supervivencia del proyecto por unos años más.

La experiencia nos debe hacer reflexionar acerca de las formas que pueden hacer compatible la institucionalidad requerida por el trabajo académico con el entusiasmo, libertad, pluralidad y espíritu democrático que también son exigencias del desarrollo de la cultura y del conocimiento. Por supuesto, una base esencial de un proyecto de esa naturaleza es la confianza en los seres humanos y principalmente en los jóvenes; estas actitudes animaron tanto a Henrique como a Pablo González Casanova. Cuando una administración, animada por la desconfianza, adquiere posturas y métodos propios de la policía, como ocurrió hace casi cuarenta años, destruye el interés, la generosidad y el compromiso con la innovación y el trabajo creativo.

Décadas después, en el proyecto de la UACM se busca recuperar esa ambiciosa propuesta al instituir como una de las partes constitutivas de su estructura académica un Colegio de Ciencias y Humanidades, que debe promover y coordinar los proyectos interdisciplinarios generados por la colaboración de otros dos colegios imprescindibles: a) el de Humanidades y Ciencias Sociales y b) el de Ciencias y Tecnología, los cuales tienen también la función de disolver progresivamente las fronteras innecesarias que se dan en el interior de cada uno de sus campos de trabajo.

El Morena y otro proyecto de país

Guillermo Almeyra

El límite del proyecto del Movimiento Regeneración Nacional (Morena), que es un organismo de gran importancia política y social, se ve ya desde el nombre del mismo: busca en efecto la regeneración y no la transformación del México capitalista y dependiente, mediante una serie de reformas que revivirían un mítico México lindo y querido del pasado. Y todas las propuestas del proyecto, tanto las precisas como las que no lo son, se basan en la idea de que hay que construir un gran movimiento cívico organizado para imponer dichas reformas por la vía pacífica y electoral. Y no, por el contrario, de que hay que unir ese movimiento cívico con los movimientos sociales y darles a éstos un objetivo político transformador radical ni de que hay que fomentar la autorganización de los trabajadores y de las víctimas del capitalismo, su autonomía, sus prácticas elementales de poder popular para cambiar la relación entre las fuerzas sociales y poder así vencer la resistencia de la oligarquía y del imperialismo, sea por la vía electoral, sea por otras vías como la de la resistencia civil masiva y organizada, si aquélla resultase impracticable.

Aunque está creciendo y está mejor organizado que el respaldo que tenía Andrés Manuel López Obrador en 2006, cuando le robaron el triunfo, el Morena se apoya, aparentemente, en un caudal de esperanzas menor que el de hace cinco años. Eso no quita que sea la única oposición antioligárquica y antimperialista presente en el panorama actual, ni que tenga el único proyecto digno de ese nombre (pese a sus defectos y carencias) ni que no cuente con un vasto apoyo social, sobre todo en el centrosur del país, y particularmente entre los más pobres y en un amplio sector de la intelectualidad. Por lo tanto, a quienes son además de antioligárquicos y antimperialistas, anticapitalistas, socialistas, se les plantean sólo dos opciones.

La primera consiste en apoyar al Morena, manteniendo su independencia política frente al mismo y agregando a las consignas nacionalistas-desarrollistas del movimiento las consignas anticapitalistas que permitan una transición de la lucha corporativa a la lucha política anticapitalista y de la lucha defensiva y nacionalista, al desarrollo de puntos de resistencia y poder populares que permitan encarar la construcción de una alternativa al capitalismo. La segunda, estéril, consiste en tomar como pretexto el carácter electoralista del Morena, su estructura vertical, el decisionismo de su dirección y el carácter limitado de sus propuestas para mantenerse al margen de este movimiento social vasto –que además es el único de envergadura en México– y, en vez de hacerle aportes críticos constructivos, buscar desprestigiarlo y debilitarlo ayudando así a la derecha, tal como sucedió en 2006 con la pésima posición política adoptada por los supuestos apolíticos abstencionistas.

El movimiento obrero en México, al igual que los trabajadores y oprimidos en general, ha sufrido una serie de grandes derrotas sucesivas a la que posiblemente se sumará la modificación reaccionaria de la Ley Federal del Trabajo. Necesita recuperar terreno y confianza en sí mismo aunque sea en el limitado y limitante campo electoral. Sobre todo cuando el país está militarizado, en manos de la narcoviolencia y de la violencia de la oligarquía que usurpa el poder en el Estado y cuando éste mismo está en descomposición acelerada y las leyes y la soberanía son pisoteadas todos los días con la complicidad del PAN, el PRI, el PRD y de todos los partidos defensores del capitalismo. En estas condiciones, incluso las reformas limitadas que propone el Morena son incompatibles con el funcionamiento del régimen y del sistema capitalista, que busca aumentar la explotación y la opresión. Son, por eso mismo, reformas movilizadoras, objetivamente anticapitalistas aunque no busquen debilitar el sistema.

Además, si en vez de hacer una campaña puramente electoral con vistas a un triunfo en las urnas, que podría ser nuevamente robado como lo fue en 1988 y en 2006, se aprovechase la coyuntura política para crear y extender las autonomías, imponer el control popular sobre las instituciones, desarrollar y organizar poder en el territorio, no sólo el Morena crecería en posibilidades y se transformaría sino que habría un núcleo organizador de la protesta popular que de otro modo, a causa del miedo, de la desorganización, de la despolitización, podría refugiarse en la abstención, dejándole así el campo libre a quienes desde el poder entregan el país al imperialismo y agravan terriblemente la situación de los explotados y oprimidos.

La crisis del capitalismo lleva a éste a acabar con las conquistas sociales y rebajar aún más los ingresos de los más pobres. Si ganasen en 2012 los agentes nativos del imperialismo (PAN, PRI y todos sus secuaces) viviríamos una dictadura del capital y una violencia aún más extrema contra las resistencias a la misma. Si ganase en cambio el Morena, flanqueado por la izquierda socialista y con el apoyo de una expresión política de los trabajadores, se abriría otro proceso, se construirían esperanzas, se crearía otra relación de fuerzas que permitiría hacer frente a la inevitable reacción del imperialismo y de la oligarquía.

La lucha actual no es una contienda electoral más, aunque se dé en el plano electoral, tal como nació la Revolución Mexicana de la lucha contra el fraude y la relección. Es una lucha, deformada electoralmente, por la transformación revolucionaria del país, por derrotar a las fuerzas de la sumisión, la explotación y la miseria.

"Amenazan" con expulsar a alumnos de la FES Acatlán

Emir Olivares Alonso

Periódico La Jornada
Sábado 9 de abril de 2011, p. 14

Los estudiantes de la Facultad de Estudios Superiores (FES) Acatlán que promovieron la participación de Alejandro Encinas y Porfirio Muñoz Ledo en un acto realizado en ese plantel hace más de tres semanas, aseguraron que fueron amenazados por directivos de una posible expulsión, por haber alterado el orden.

Alumnos de Ciencias Políticas indicaron que, previo al acto político-académico, varios funcionarios de la FES trataron de impedir la participación de los políticos cuando ya todo estaba preparado. Los alumnos protestaron, pero la respuesta fue: Se atendrán a las consecuencias.

Explicaron que 15 días antes del encuentro solicitaron un auditorio, y se les negó, y el día del acto las autoridades de la FES les dijeron que podían usar el recinto, cuando vieron instalada la mesa en la explanada y ya casi estaban aquí (en Acatlán) Encinas y Muñoz Ledo. No aceptamos porque ya habíamos difundido que el acto se realizaría en la explanada, ya teníamos ahí a la gente y no era práctico movernos de lugar.

Los jóvenes manifestaron su preocupación, ya que algunos dieron sus nombres a los directivos que los confrontaron. Nos dijeron que, con base en la legislación de la UNAM, podían hasta expulsarnos. Tenemos temor de que haya represalias.

En tanto, directivos del plantel desmintieron que se hayan levantado actas o exista amenaza de expulsión.

Maestras y maestros, estudiantes, y padres de familia en Honduras, son víctimas nuevamente de la represión del gobierno de facto, de Porfirio Lobo.



El régimen que llegara después del golpe de estado en Honduras al poder, ha recrudecido en las últimas semanas la represión contra el pueblo hondureño. En días pasados el ejército y la policía reprimieron a centenares de maestros e integrantes del Frente Nacional de Resistencia Popular, FNRP, que se encontraban en el Instituto Nacional de Previsión del Magisterio, INPREMA, para protestar contra la aprobación de la “Ley de Incentivo a la Participación Comunitaria para el Mejoramiento de la Calidad Educativa”, ley que municipaliza la educación y avanza en la privatización de la misma.

Las políticas educativas neoliberales de municipalización de la educación, que se han aplicado en América Latina desde los años 90s por recomendación de organismos Supranacionales como el Banco Mundial y el Interamericano de Desarrollo han mostrado su fracaso en la solución de los problemas educativos, pero el régimen gobierno Hondureño se empeña en avanzar hacia la privatización de un derecho social fundamental como es el de la educación.

Por defender sus derechos y a la educación pública los maestros han sido asesinados, encarcelados, perseguidos y se les amenaza con el despido para ser sustituidos por esquiroles.

La situación se agrava más cuando policías y militares como una medida para amedrentar, ejercen la represión contra aquellas personas que se manifiesten en solidaridad con los maestros y maestras.

La situación por la que pasa el pueblo hondureño, se agrava, ante la desaparición de varias personas, así como el encarcelamiento de menores de edad, mujeres golpeadas y la persecución política de centenares de personas en las calles. No puede pasarse por alto que desde que se dio el golpe de estado, se ha atentado constantemente contra la vida de luchadores sociales, el caso más reciente es el de la profesora Ilsy Ivania Velásquez, quien falleciera el 18 de marzo, por el golpe que recibió con una granada lacrimógena.

Esperamos puedan difundir esta información, y solidarizarse con la lucha del pueblo hondureño.

“Por una educación del pueblo y para los pueblos”
Red Social Para la Educación Pública en las Américas




Movimiento de Unidad Social por un Gobierno del Pueblo

Movimiento de Unidad Social por un Gobierno del Pueblo

MUSOC – GP

Invitación

ESTE DOMINGO 27 DE MARZO, 9 HORAS,

EN LA PLAZA DE LAS TRES CULTURAS EN TLATELOLCO



ÚNETE Y PARTICIPA EN LA ASAMBLEA NACIONAL CONSTITUTIVA DEL MOVIMIENTO DE UNIDAD SOCIAL POR UN GOBIERNO DEL PUEBLO, CON LA PARTICIPACIÓN DE ANDRÉS MANUEL LÓPEZ OBRADOR Y OTROS DIRIGENTES DE “MORENA” Y ENCUENTRO, AC., QUIENES SUSCRIBIRÁN UN ACUERDO POLÍTICO CON EL MUSOC – GP, PARA LA TRANSFORMACIÓN DEMOCRÁTICA DEL PAÍS.



El MUSOC – GP inició su proceso de construcción el pasado 24 de noviembre, con el objeto de unir en la acción a una vasta red de organizaciones democráticas obreras, campesinas, indígenas, populares, de mujeres y jóvenes y de la izquierda socialista para contener la ofensiva neoliberal y conquistar en esta coyuntura el poder del gobierno, a través de la participación electoral de masas, bajo nuevo un proyecto de nación democrático popular, promoviendo la candidatura de AMLO a la presidencia de la Republica.



Actualmente el MUSOC-GP cuenta con alrededor de 150 organizaciones en 30 entidades y más de 700 municipios. Se ha propuesto aportar y construir una importante fuerza de electores - activistas, que contribuyan a ganar la confianza y el voto del pueblo trabajador, con el firme argumento de que ya no queremos políticas de opresión, despojo, miseria, exclusión y violencia, levantando la consigna¡CON EL VOTO AL GOBIERNO, CON EL PUEBLO AL PODER!. Únete y participa.



¡NI UN GOBIERNO NEOLIBERAL MAS, CONSTRUYAMOS UNA NUEVA NACIÓN!

FRATERNALMENTE

MÉXICO, 21 DE MARZO DE 2011

POR LA DIRECCIÓN NACIONAL DEL MUSOC – GP

JOSÉ JACOBO FEMAT, BENITO BAHENA LOME, EDUARDO MIRANDA ESQUIVEL, CARLOTA BOTEY Y ESTAPE, JOSÉ LUÍS ROJAS DÍAZ, HILDA VENEGAS NEGRETE, JOSÉ ARTURO LÓPEZ CÁNDIDO, ARMANDO MARTÍNEZ VERDUGO, IMELDA ALQUICIRA ARENAS, ARTURO JACINTO JIMÉNEZ PÉREZ, JESÚS CERVANTES ESPARZA, SUGELI VALENCIA VALENCIA, JORGE HERNÁNDEZ SÁNCHEZ, ROSA MARÍA HERNÁNDEZ LÓPEZ, LAURA VILLASANA ANTA, JOSÉ LUÍS LÓPEZ LÓPEZ, JOSÉ JACQUES MEDINA, ALEJANDRO TRUJILLO GONZÁLEZ, AURORA SÁNCHEZ CARRADA, ROBERTO EQUIHUA SERRATO, LILIA ORDAZ MARTÍNEZ, ROBERTO FERNÁNDEZ OLVERA, DEYANIRA ARTEAGA MALDONADO, SAMUEL HERNÁNDEZ MORALES, GUSTAVO ORTEGA BRAVO, RAZIEL SAMARA LOPEZ COVIAN, JAQUELINA LÓPEZ ALMAZÁN, VÍCTOR A. DAMIÁN LOYA, VÍCTOR MANUEL VELASCO DAMIÁN, SOLEDAD ORTIZ VÁSQUEZ, JOSÉ LUÍS VEGA NUÑEZ, JUAN JOSÉ CALIXTO RODRÍGUEZ, COINTA MEDEL IZQUIERDO Y 25 FIRMAS MÁS.